lunes, 16 de noviembre de 2009

Dime Corazón (año 2001)

Dime corazón, que junto a mi ser palpitas
cuando con sus pupilas enciende la llama
que arde dentro de ti,
¿Por qué de emoción tiritas
anegando con miedo mi calma
y arrastrando aquellas palabras que sentí?

Dime alma, que junto a su luz henchida
de felicidad te colmas
desbordando alegría por doquier,
¿por que ahogas ese sentimiento de vida
que con su presencia me aborda
y lo ocultas dentro de mi ser?

Y con silencio respondéis
al fuego que nos consume,
sumiendo tanta emoción
en olvido que nos destruye,
enmudeciéndote corazón...
asfixiándote en la pasión
que con ansia te cubre.

martes, 30 de junio de 2009

El viejo baúl del desván: desenlace

Cada segundo de vida en el que usaba esos objetos se arañaba mi mente y se desprendía un trozo de mí. Al deshacerme de ellos y tocar la madera, tuve una visión que abarcó siglos, centenares de vidas, mares de sensaciones...

Cada alma que entraba en contacto con aquella maldita caja, vertía sus miserias en ella y tomaba aquellas virtudes que mas anhelaba... Durante ese recuerdo colectivo, pude ver como todos nos fundíamos en el deseo de ser perfectos al meter la mano en el oscuro abismo del baúl... luego, comencé a perder la consciencia de esas vidas, las fui perdiendo, como pierde la imagen una cámara que al desenfocar nos da una visión borrosa, pero antes del fundido final desperté.

Desperté justo en el instante en el que dejaba de ser yo mismo, en el instante en el que el baúl devoraba todo lo que soy y significo y me convertía en un autómata... Pues al desprenderme de todo aquello que me llevaba a errar, también me desprendía de mi humanidad... y al tomar cada cualidad que me conducía a obrar de forma perfecta, me alejaba un paso de todo lo que soy. Ese torrente de corrección, me convertía en un muñeco vacío que obraba por acción de las circunstancias, y lo mas importante, carente de aquello que me convierte en aún mas perfecto de lo que fui... mi capacidad de amar.

Pues ¿qué es una caricia dada en el momento oportuno si no se da con amor? ¿Qué significa un abrazo vacío, mientras se mira a la nada y se siente aún menos? Qué importa correr hacia la meta si no es mi corazón quién empuja a mis piernas, sino una bomba que se preocupa de avanzar, adelantar... llegar al fin del camino, sin dejarme comprender que lo importante es el recorrido. Y eso es lo que me hizo volver, la añoranza de mis heridas... el reconfortante tacto de las cicatrices que cubren mi ser, el pálido pero crudo recuerdo del dolor...

Mientras ardían en la hoguera los restos de aquel objeto, una lágrima cruzó la sonrisa que aparecío en mi semblante, permitiendome aprender que este mundo no es mas que una tensión entre contrarios... la vida, que también es morir poco a poco... un trago dulce y amargo a la vez, pero un trago que no deseo que nadie tome por mí.

viernes, 5 de junio de 2009

El bautizo civil y la sal dulce.

Hola buenas tardes, buenas tardes. ¿Me podría dar medio kilo de sal dulce?


Perdone, pero creo que no le he entendido bien, ¿sal dulce?


Sí, mire, le explico, soy un profundo opositor de la sal, la rechazo en todos los aspectos, por eso, prefiero algo dulce... pero claro, la sal, el nombre de la sal y su forma, tiene un no se qué que me atrae, así que, como no quiero comprar sal por ser sal, quisiera comprarla siendo de otra forma.


Disculpe, pero me temo que no puedo ayudarle, pues la sal es sal y es salada, y si fuera dulce no podría ser sal, sino que sería otra cosa... como consejo personal le diría que comprara azúcar, que es mas parecido a lo que busca, y si aun le parece demasiado parecida a la sal, cómprese un sucedáneo de azúcar, un edulcorante, así estará usted más a la moda.



Bueno ¿y a qué viene ésta tontería inicial? viene suscitada por un artículo que leí recientemente en periódico ¨el mundo¨. (http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/04/gentes/1244120175.html)

En dicho artículo comentan alegremente cómo no sé quien personaje es el 4º ilustre español que ha tenido la magnífica idea de celebrar un bautizo civil. Si oiga si, un bautizo civil, y este punto debo pararme y comentar mi opinion personal, otras veces habéis leído mis desvaríos, mis historias ficticias, mis pensamientos... hoy lanzo una crítica.

A tí que rechazas la religión católica (hasta ahí una respetable opción) pero bautizas a tu hijo... por si acaso. ¿Por si acaso qué? ¿Por si acaso le pasa algo que vaya al cielo de los angelitos preciosos en el que no crees? Pero no.. no estamos contentos con este nivel de hipocresía, o de irracional rechazo (o irracional semiaceptación de algo que ni me interesa meditar) sino que vamos al siguiente paso, despojar de todo sentido a un acto, darle una mano de industrial pintura y venderlo a gran escala... nuestro grandioso bautismo civil.


¿Por qué no le llaman por su nombre? ¨ Ceremonia civil de otorgamiento de carta de ciudadanía¨. Pero claro... estas cosas no nos chirrían... no nos producen dentera, porque todo lo que esté relacionado con la iglesia o me jode o me resbala, así de claro. ¿Alguna vez habéis escuchado decir en las noticias, ¨la guerra pacífica de oriente medio...¨ ? Guerra y paz son términos no miscibles, igual que si encendemos la luz en un cuarto ya no podemos decir que está oscuro, igual que si nos gastamos medio sueldo en un reloj no podemos decir que sea barato (a menos que hablemos de los sueldos de los becarios de este pais Laico, otra bonita palabra de la que hablaremos otro día).


Que absurdez que prefiramos que nuestros hijos crean en fantasmas, en el coco, en el hombre del saco y en las brujas, en el ratón perez, en la fuerza de la guerra de las galaxias... en toda la sarta de gilipolleces que se nos puedan ocurrir para meterles miedo o ilusionarles... y luego, nos dé asco la idea de la existencia de un Dios que simplemente nos ama. Punto.


Pero claro, es irresistible la tentación de señalar con el dedo al que se cuelga la cruz sobre el cuello, cruz de madera y colgante de cuerda, por ser un tal y un cual, por tener tres duros... y no nos quema el cordoncito de oro (que hasta hay gente de este tipo que tiene huevos de llevarlo de la virgen de no se donde...). Es irresistible decir que la iglesia es el parásito del estado (casualmente regando la maceta de la demagogia en un periodo nada desdeñable para ello) y no ver las obras sociales, la acogida, los fondos destinados a proyectos, las puertas abiertas para el que realmente lo necesita, y no solo la puerta, sino manos, oído, palabras...


Pasadlo bien con vuestro edulcorante a medida, bajo en calorías, pasadlo bien con vuestros ¨bautizos¨ civiles, (matrimonio también es un sacramento ¿eh?), y no os olvidéis de escupir en la fachada de la iglesia siempre que podáis... No os olvidéis... Pero mientras el tiempo siga siendo tiempo y transcurriendo, y el día siga siendo día y no noche, la sal seguirá siendo sal, y no dulce sino salada, el bautizo seguirá siendo religioso y no civil, y la masa seguirá siendo necia y reacia a pensar...


PD: Vosotros sois la sal del mundo, pero si la sal se desala, ¿con que la salarán? No sirve para nada, sino para ser pisoteada por los hombres... Mateo.5:13


NOTA DEL AUTOR

Lo siento señores, he tratado de mantener la neutralidad en este blog, la aconfesionalidad (que palabra tan deliciosa para nuestro gobierno), ser apolítico... pero no lo soporto más, salgo ideológicamente del armario y me proclamo creyente. Decidme ahora conservador, ultraderechista, machista, españolito, señorito, terrateniente, pijo, desgraciado... decidme lo que penséis que merezco, o encasilladme en el cliché que os sea más cómodo, que yo solo diré... Si no escribiera lo que escribo, dejaría de ser sal, sería un tibio, indeciso, con miedo al pensamiento del mundo, al juicio del que me observa en la distancia y ni se molesta en conocerme, un pusilánime que no es capaz de luchar por sus convicciones, Quizás me equivoque en ellas, pero lo que me gritan, lo que me piden... simplemente es un mundo mejor.


Sinceras disculpas a todos los que hayan podido sentirse ofendidos.




La corporalidad del lenguaje

Aunque a través de una pequeña estupidez, os abriré un poco la puerta que da a mi mente, mostrandoos uno de los típicos pensamiento errantes que hacen parada en la estación de mi cerebro, y que despues de presentarse, me hace sentir curiosidad sobre un tema que desconozco.


Por ejemplo, la evolución del lenguaje... siempre me he preguntado, ¿cuál fue la primera palabra
que dijo el hombre? (Casualmente ayer leí en el periódico, que la risa no es exclusiva del ser humano http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/04/ciencia/1244133278.html).


Y cavilando sobre este asunto, se me ocurrió que probablemente la comunicación oral surgiera a partir de la gestual, como necesidad ante situaciones en las que no se puede prescindir de la mano y debes comunicar algo (Pepe ¿puedes hacer el favor de venir cuando te venga bien? estoy sujetando la estanteria mientras me llueven los tomos del espasa hacia la zona parietal del craneo...).


Luego pensé en palabras universales, algo que pudieras decir en todos los idiomas y que la gente te comprendiera... ¿coca cola? pero me dije, no Ale, dudo mucho que hace 100 mil años al cruzarse un homo neanderthalensis con un homo sapiens le dijera: ¨ Manolo dejame un euro que no tengo suelto para la maquina de la coca cola, por cierto que brecha tan fea tienes en la zona parietal del craneo¨...). Bromas aparte, debian ser universales, y poder prescindir de los brazos... Entonces me dije... aunque actualmente el ¨sí y el no¨ no sean universales, podemos afirmar y negar en cualquier idioma asintiendo con la cabeza, o girandola respectivamente. Entonces elucubré otra característica del lenguaje, o del precursor del lenguaje, debía ser innato.


La afirmación, o asentimiento, conlleva la aceptación consciente de una situación o idea. Si os fijais, no hace falta subir el rostro, con bajarlo basta... es una sumisión ante un concepto, ante algo que se nos presenta. Pensad en un animal que acepta la dominancia de otro... el perro, agacha la cabeza y con los ojos mira hacia arriba (lo de esconder el rabo entre las patas traseras no es una opcion para los homínidos evolucionados...). Como decía, la afirmación es la sumisión de nuestro entendimiento a la idea o situación planteada.


Por el contrario, la negación es mas violenta, un giro con la cabeza, se tiende a fruncir el ceño, se puede utilizar la mano con el índice extendido (como cuando se amenaza), o la negación absoluta, se comienza con los brazos cruzados en el pecho y las palmas hacia delante, y se termina con los brazos abiertos y hacia delante, como si fueramos a parar un tren... Como si quisieramos detener algo antes de que llegue a nosotros y le dijéramos, estoy dispuesto a pelear si hace falta con tal de no asumir esto.


Claro que todo esto no es mas que una generalidad, no todo es blanco o negro en la etología , pero
parece como si hubiera algo de rendición en el Sí, y un poco de guerra en el No.




PD: todos los datos, excepto vínculos, del texto proceden de mi mente y aun no están contrastados, animo a los lectores a indagar sobre este tema para dar veracidad a las conclusiones expuestas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

El viejo baúl del desván: El vacío


No recuerdo ya cuándo comenzó esta historia, este monótono e involuntario ir y venir cargando con penas y dolores ajenos.

Desde que descubrí aquel baúl en el olvidado desván de una vieja casa heredada no consigo reconocer mi propia vida, mi propia persona. Sí.. mucha gente ha recobrado esperanza, mucha gente que perdió el norte encontró en mí una brújula. Encontró una brújula. En mi... ¿En mí?

Abandonándome, a merced de mi propia memoria, fui viendo el transcurso de los últimos días...

La mirada de gratitud... ancianos ojos que junto a mí, se alegraban de tener algo más que fotos donde posar su mirada. El cariñoso gesto de unas manos, que al apoyarse en mí, celebraban encontrar algo mas que cartones a quien regalar sus caricias... O la simple voz consolada, del normal rostro cercano, que al fin es escuchada... comprendida...


Y en cada momento, en cada instante que repasaba, sentía que algo fallaba.


Decidido, fui hacia el desván una vez más y me senté frente al baúl. El simple hecho de abrirlo y contemplar su interior ya era una casi irresistible tentación a coger un objeto y llevármelo. Dejé que pasara esa primera ola impulsiva, y me sumergí en mi fuerte determinación... Poco a poco comencé a vaciar aquél baúl, hasta que quedó vacío. Era sorprendente la cantidad de cosas que había en él... casi ni siquiera pódía entender como habían cabido todas. Pero lo más sorprendente de todo es que en el ajado fondo había una inscripción... que era mi nombre.

Tardé varios minutos en recuperarme del golpe mental. ¿Casualidad? Los ateos afirman que es el nombre que le pone la gente no versada en estadística a los sucesos que tienen poca probabilidad de ocurrir, pero ocurren. Los creyentes, llaman así al modo que tiene su Dios de hacer que ocurran las cosas... En realidad todo eso era simplemente un monólogo que me recitaba para calmarme y pensar en una explicación lógica que no encontraba.

De repente tuve un flash...comencé a despojarme de los objetos que había tomado; las gafas, el colgante, un reloj que me había ayudado a ser más calculador... la sensación que me embargó al instante me hizo comprender la magnitud de mi error... y de mi acierto... La pregunta que flotaba ahora en mi mente era, ¿seré capaz de superarlo?


...continuará...







martes, 12 de agosto de 2008

Ella.. (año 2000)




Como una fina capa de seda que envuelve mi cuerpo son sus caricias.
Su voz, al decir mi nombre, recuerda al canto de las sirenas que hace enloquecer a los marineros.
Sus ojos, cuando me miran, derraman un manantial de sensaciones dentro de mi ser, sus pupilas son el insondable fondo del tranquilo mar celeste de su iris. Cuando los cierra, sólo me queda el tenue sonido de su respiración, el leve contacto de mi piel con su piel, el mundo duerme, y yo velo por ella.

Mientras estoy sólo en el mundo de la consciencia, una egoísta preocupación me sobresalta, ronda mi pensamiento una eterna pregunta que me hace ahogar cada noche. En ese mundo de los sueños habitado por ilusiones y ficciones, poblado de una mezcla de realidad que se aleja de todo lo posible, en donde las reglas que rigen a los mortales se pliegan ante los deseos de aquellos que sueñan, ¿es acaso mía también en ese mundo?

El techo de la habitación se convierte en mi lienzo, y el pincel de mi imaginación empieza a darle forma, cientos de seres cobran vida al paso de esa insustancial pintura que es la magia mental, la imaginación. Bestias aladas, fieras figuras de la mitología que rugen desafiantes, todas amenazando a una grácil figura que esta en el centro, todas peleando entre ellas para conseguir a ese sueño en el mundo de los sueños. El miedo me abandona, y, armado con la espada de la furia me lanzo hacia esos horrores inimaginables en un torbellino de estocadas. Y justo cuando ella esta delante de mí y voy a entrar en el círculo que rodea su presencia, un viento huracanado absorbe toda la realidad hacia el cielo, y me deja caer en un infinito abismo de agonía.

Solo, estoy solo en una explanada brillante que se extiende hacia todos los lugares posibles de visión. El silencio es tan intenso que llega a umbrales insoportables, y mi respiración crea ecos que se desplazan y rebotan en las etéreas paredes de luminosidad. Al fijar la vista, veo una puerta, se distingue del resto de la habitación, porque en comparación con ella todo lo demás es oscuridad, esta hecha de luz pura, de una luz que proviene de un mundo sin normas, que no hace daño a la vista.
Camino hacia ella observando que mientras lo hago la estancia se agranda impidiéndome avanzar. Cuanta mayor es mi velocidad, mas rápidamente crece la estancia. Caigo desolado intentando cobrar el aliento mientras las gotas de sudor perlan mi frente. Y con el último resto de aliento lanzo un grito a la nada, una pregunta que todos los seres humanos estamos obligados a repetir eternamente ¿por qué?

Todo desaparece, y una espiral de negrura se apodera de mi cuerpo, me atrae hacia ella, un torbellino negro arrasa con todo, con nada, me lleva, me sume en lo más profundo que jamas se pueda imaginar, me llena de oscuridad. La caída es tan vertiginosa que me impide respirar, la presión sobre mis miembros es tan fuerte que me hace gritar, grito y mi voz no sale, es llevada a la negrura que lo ocupa todo. La agonía me impide pensar, al fondo se vislumbra un punto de claridad, un punto que a medida que voy cayendo va creciendo y va llenando mi visión, mi mente queda presa del punto. Cuando voy a chocar y creo que todo esta perdido, entro en la claridad, que se compone de una neblina espumosa de un color amarillento, me adentro en ella y su brillo me hace cerrar los ojos, los intento abrir pero no puedo, los abro...

Es de día, los rayos del Sol se derraman en la habitación en un chorro de corriente que pasa a través de la ventana. El viento mece las cortinas haciéndolas bailar, y el sonido de un mundo que empieza a vivir otra vez las atraviesa.
Me incorporo, y la contemplo como quien contempla un famoso cuadro, toco su mejilla, ella despierta y sonríe. ¨¿ Has dormido bien cariño? ¨ pregunto, y ella, con una incipiente sonrisa me dice ¨ si, pues contigo soñé... ¨

martes, 29 de julio de 2008

El viejo baúl del desván: El colgante.

Desde aquel encuentro fortuito con esas extrañas gafas no he descansado...Cada paseo por la calle, cada trayecto al trabajo o cada simple encuentro fortuito con un vecino o conocido convierte mi interior en una dramática sucesión de sensaciones que me conectan con aquel al que miro.




Son tantos sentimientos percibidos en estos últimos días, tantas experiencias de vida las que pasan por mi ser que me siento superado no por el mundo completo, sino por cada pequeño rincón que lo forma.




¿Qué hacer ante la tribulación ajena si ni tan siquiera sé qué hacer a veces con la mía? Cada día el peso de todas estas emociones me arruga un poco más... me hace ensimismarme y pensar constantemente... ¿Qué hacer? No puedo seguir viviendo con esta capacidad de ver que hay detrás de la máscara corpórea de cada ser humano... pero tampoco puedo abandonar ese don y marchar con la conciencia en paz.




Agitado con estos pensamientos, casi mecánicamente bajo las escaleras y llego al sótano. Casi antes de entrar, ya presiento la existencia de ese objeto inanimado... Entre el apulgarado aroma a objeto abandonado, llega también ese aroma a madera vieja mezclado con el de terciopelo gastado... no puedo evitar acercarme y abrir su chirriante tapa.




No consigo recordar el momento en el que introducí la mano y saqué el objeto... pero lo cierto es que de repente me encontré subiendo las escaleras con un colgante en la mano. La brillante piedra ovalada lanzaba destellos esmeralda parcialmente amortiguados por el raído cordel que la sostenía... Y con cada brillo un deseo golpeando en mi mente... colgarmelo...


Quizás fue el hecho de salir de aquel lugar oscuro que me pone nervioso, o que pensar un rato las cosas me calma, pero el hecho era que tenía las cosas claras, sabía perfectamente lo que debía hacer...




Paso tras paso, mientras salía de casa, e iba al encuentro de las personas que había observado últimamente, las palabras que debía decir... los actos que debía de hacer simplemente fueron apareciendo en mi mente... Sabía cuando debía acercarme a alguien para darle unas simples palabras de consuelo, o cuando sencillamente solo debia estar ahí en silencio, acompañando, escuchando. Sabía cuando alguien necesitaba de veras un cafe, y cómo hacer para mejorar socialmente la vida de alguien...


Desde que mis ojos se abren con el primer rayo de luz que atraviesa las cortinas hasta que reposo mecido por el canto de los grillos, hay una misteriosa fuerza que mueve mis pies, agita mis manos, habla por mi boca... un torrente de energía que circula por mis vías nerviosas y conduce cada impulso eléctrico para conseguir la acción correcta... Parece como cosa de magia, un paso hacia la perfección. Pensé que bastaría simplemente con saber lo que el otro siente para poder arreglar un poco este mundo gris, pero ahora que sé qué hacer en cada momento... mis posibilidades parece no tener límite...