cuando con sus pupilas enciende la llama
que arde dentro de ti,
¿Por qué de emoción tiritas
anegando con miedo mi calma
y arrastrando aquellas palabras que sentí?
Dime alma, que junto a su luz henchida
de felicidad te colmas
desbordando alegría por doquier,
¿por que ahogas ese sentimiento de vida
que con su presencia me aborda
y lo ocultas dentro de mi ser?
Y con silencio respondéis
al fuego que nos consume,
sumiendo tanta emoción
en olvido que nos destruye,
enmudeciéndote corazón...
asfixiándote en la pasión
que con ansia te cubre.


